viernes, 25 de enero de 2013

Las manos del día


Santiago es una ciudad que se conoce a base de pasear por ella. Al principio puede dar miedo tomar la micro (autobús urbano). Piensas, no conozco la ciudad, las micros van hasta los topes, y si acabo en medio de un barrio malo?? La cuestión es que la tecnología es una gran ayuda con eso. Y nunca se me habría ocurrido si no fuese porque vi a B. hacerlo.

Evidentemente lo primero que tienes que hacer es saber a dónde quieres ir. Y lo segundo saber desde donde tienes que partir. Donde vivo ahora, sé que haga lo que haga, no me voy a ahorra los 30 minutos andando hasta el paradero (parada) del autobús o del metro. Pues bien, ayer decidí visitar la zona de Alonso de Córdova. Es como el Serrano de Santiago. Están las mejores tiendas, los mejores restaurantes… así que por la mañana me levante, abrí el google maps y el transantiago. En el primero puse la dirección que quería visitar y en el segundo las direcciones de casa y de destino. Al final decidí no arriesgarme con la micro así que pensé, lo mejor es que vaya en metro y de ahí son solo 30 minutos caminando por la calle Alonso de Córdova, en una hora veo toda la zona, almuerzo y me vuelvo. Que equivocada estaba.

Llegue a la parada de Manqueue, a dos paradas de la mía, y salí a una calle achicharrada por un sol de justicia, con el paseo hasta el metro y demás eran ya las 12 del mediodía. Así que me puse a caminar por Alonso de Córdova. El problema es que la parte de tiendas esta exactamente en el punto opuesto y Santiago no se caracteriza por ser una zona llena de árboles. Por suerte en la zona había alguno y los rascacielos daban algo de sombra. Tras más de 30 minutos caminando por una zona nueva y llena de oficinas decidí que ya bastaba, así que saque el celular (o sea, el móvil de toda la vida) y con el maps me ubique. Por suerte estaba a 10 minutos del Parque Arauco. No os penséis que es un parque de verdad, bueno, sí que hay un parque al lado, el Parque Araucano. Pero yo a donde fui fue al Mall Parque Arauco (centro comercial). Nunca pensé que me fuesen a gustar los centros comerciales. Pero en ese momento cualquier lugar donde me pudiese sentar a la sombra era el paraíso para mí. Así que allí me dirigí. No era la primera vez que entraba, pero es tan grande que nunca termino de verlo todo. Si lo que quería era ver tiendas la verdad es que cumplí mi objetivo. Después me comí un crep vegetal y decidí que no tenía fuerzas para caminar otra hora más con ese calor horrible. Así que tome la micro de vuelta a casa. Bueno, la micro, el metro y después me plantee seriamente tomar un taxi para remontar los 45 minutos de subida precordillera arriba. Al final mi orgullo pudo más y decidí ir caminando. A veces pienso que moriré en el intento un día de estos…

El caso es que hoy decidí ir a Bellavista y aparte de conocer un poco el barrio también quería atreverme a tomar la micro. Así que miré y por suerte había varios autobuses que me dejaban en Plaza Italia o alrededores directamente. Por recomendación del transantiago tome el 503 (de verdad, hacedle caso siempre, suele elegir la ruta más rápida, los otros autobuses tardan una eternidad!!!!) lo peor encontrar el maldito paradero. Aquí las instrucciones son, toma la micro en el paradero Apoquindo/Colón dirección oeste. Cuál es la dirección oeste????? Pero bueno, aquí puedes preguntarle a cualquiera y seguro que no encuentras tu paradero, pero seguro que te encuentran la micro que va hacia allí sin tener ni que moverte… eso sí, a saber el tiempo que tardas en llegar…

A lo que iba, conseguí tomar el autobús correcto, no en el paradero que esperaba pero en uno como a 50 metros… no está nada mal… jejejeje un dato curioso sobre las micros, nunca sabes lo que te vas a encontrar en ella. Lo más común es que se suba gente que quiere vender parchecuritas (tiritas) por 100 pesos o gente que canta, normalmente mal… sin embargo hoy subió un hombre con una guitarra que tocaba y cantaba realmente bien. El hombre sentado a mi lado estaba realmente emocionado y se puso a contarme, literalmente, su vida. Según conto es arquitecto, pero adora cantar y cuando este verano estuvo en Europa se dedicó a cantar en el metro en todas las ciudades que visito. Entonces empezó a preguntarme a que me dedicaba y demás. Al final me dio su tarjeta y un buen consejo para esta ciudad: tienes que tener tarjeta. Aquí todo funciona por quien conoces, aunque sea a alguien que has conocido en el bus. Nunca sabes quién puede estar sentado a tu lado y si esa persona, a lo mejor no ahora, pero en un futuro te puede ayudar. Su frase fue, te quedas en la mente de la persona, si tiene forma de contactarte lo hará. Definitivamente me encanta este país, donde los desconocidos te dan buenos consejos porque sí.

Después de este encuentro llegué sin ningún problema al barrio Bellavista. El barrio de Bellavista es una zona universitaria. Llena de bares y restaurantes bastante pintorescos. En esta época está muy tranquilo porque son las vacaciones de verano, pero pese a todo se ha puesto muy de moda entre los turistas y puedes ver los bares llenos de americanos.

La visita del día fue a La Chascona, la casa de Pablo Neruda en Santiago de Chile. En realidad son tres pequeñas casas unidas por patios y escaleras caóticas. Es estrecha, de techos bajos y chirriantes suelos de madera que imitan el interior de un barco. En su interior se conservan parte de sus colecciones. Pablo Neruda coleccionaba de todo, botellas, postales, juguetes… todas las cristalerías son de colores, según decía la bebida sabe mejor en copa de colores y creo que tiene razón. Además de sus colecciones aún se conserva parte de las obras de arte que le regalaban sus amigos. Se pueden ver obras de Diego Rivera, entre otros artistas chilenos e internacionales. Tras el golpe de estado la casa fue saqueada, pero su mujer Matilde consiguió volver a arreglarla después de la muerte del poeta.

Tras la visita vuelta a la micro y a subir la precordillera. Cada día tengo la sensación de que moriré antes de llegar a la cima… sin embargo lo único que me ha pasado hasta ahora es que me he quemado un brazo, si, solo uno!!


P.d.: se me olvidaba mencionar el truco de B. Adoro tener el google maps en el celular!!! De vez en cuando compruebas la ubicación en el mapa y cuando estas llegando a tu destino es solo cuestión de dar el aviso de parada a tiempo. Lo bueno que tienen las micros es que tienen bastantes paraderos, así que si no paras exactamente en el tuyo seguramente el siguiente no está a más de 50 metros.