martes, 22 de enero de 2013

Tercera residencia (fin de semana largo en la costa)


El jueves nos fuimos a Reñaca. Reñaca es un pueblito de la costa, justo pasando Viña del Mar. Para hacer una comparación es como Sanxenxo pero con buena playas. Los edificios son los típicos de la costa, altos, feos y mal construidos. Sin embargo justo enfrente esta Valparaíso y por la noche brilla como un diamante.

El mar ruje y aunque estés lejos del agua cuando estas tumbado en la arena te salpica la espuma. Sin embargo es difícil relajarse cuando la música de los miles de bares suena a todo volumen. Reñaca es un lugar de fiesta, lleno de argentinos y jóvenes que duermen de día y comienzan la fiesta a las 5 de la tarde.

Valparaíso es otra historia. No es un lugar fácil, pero es terriblemente hermoso. Es uno de los puertos más importantes de Chile y una de las ciudades más antiguas. Desde siempre fue un lugar peligroso y ese halo no se le ha quitado completamente.

Los cerros son absolutamente imposibles de subir y para evitarte las escaleras lo mejor que puedes hacer es tomar los ascensores. Alguno de ellos es impresionante porque salva una diferencia de altura aterradora y no dejan de ser cajas de madera sobre unos railes oxidados.

Lo mejor de Valpo es el Street art. Toda la ciudad está cubierta de grafitis y cada uno es más espectacular que el anterior.

Desde los cerros se pueden apreciar las diferencias de la ciudad. Parece imposible esa acumulación de casas hechas de maderas y lata colgadas en las laderas de los cerros y pensar que han sobrevivido a varios terremotos. Y por otro lado puedes encontrar hermosas casa inglesas o mansiones con jardines y murallas cubiertas de grafitis. El arte está por todos lados, incluidos los tejados y las farolas.

Por el día Valpo está lleno de turistas y de vida. Puedes comer pescado y marisco fresco en el puerto, aunque antes era más barato. Hablando con una camarera nos contaba que mientras el mercado estaba abierto no tenían que pagar alquiler por lo que los precios eran muy bajos. Al parecer el edificio lo cerraron el año pasado, pero si lo ves parece que lleva años en ruinas. Hoy en día puedes comer un plato de pescado por 4000 pesos, unos 6 euros. El pisco sour cuesta unos 1000 pesos, pero si te quejas de que el precio de la comida es demasiado caro te lo regalan y la entrada también. Ah! Otra cosa que se me olvidaba es que el pan acá en gratis, y te lo ponen con mantequilla clarificada con pimiento o con una salsa picante súper rica.

Un gran descubrimiento en la ciudad fue “El Pimentón”. Es un restaurante chiquito, con las mesas cada una a su modo y sillas de madera que parecen rescatadas del desván de la abuela. Las paredes están cubiertas de carteles reivindicativos, de las protestas estudiantiles, contra el machismo en toda américa latina. El servicio es excelente y la comida de lo mejor. Tienen una cerveza artesanal hecha con malta, porotos y choclo (traducido: malta, patata y maíz) y las empanadas son enormes y solo por 1900 pesos (3€). Nos gustó tanto que volvimos a cenar al día siguiente para que bárbara pudiese tomar su pastel de choclo. El pastel de choclo es un plato tradicional, hecho con una crema de maíz, carne picada, pollo, huevo cocido, aceitunas, nata, queso y mil cosas más todo cocinado en el horno. Por cierto, las empanadas nada que ver con las españolas. Hay dos tipos, son como empanadillas gigantes, pueden ser fritas o al horno. Las fritas normalmente se rellenan de queso y mariscos, aceitunas, carne… lo que tengan por la cocina. Las que son al horno suelen hacerse con una mezcla de cebolla, pimientos y carne, mariscos, verduras….

Por cierto, aquí es tradición dejar el 10% de propina a los camareros. No es obligatorio, pero los sueldos son muy bajos así que la mayor parte del salario que reciben viene de las propinas.

En la noche Valparaíso está lleno de bares y clubs. El coyote quemado es el lugar donde puedes beber piscola a 600 pesos (menos de un euro). Para entrar te piden un documento de identificación, no lleves el pasaporte, eso es una locura, con el DNI les sirve. Se bebe sentado en mesas (prepárate para morir en el medio del humo, en Chile todavía se permite fumar. Se supone que en marzo entra en vigor la ley antitabaco) El sitio es un auténtico antro de madera con una galería superior todo alrededor del recinto. La oscuridad es un punto a su favor, cuando todo es negro no se ve la porquería que lo cubre todo. Pero por un pisco a 600 quien se fija en la limpieza. Otra bebida famosa es el sacrificio maya. Por 500 pesos te dan un chupito largo del peor tequila del mundo que queman y tienes que tomar con una pajita. Yo no me vi con cuerpo para probarlo, pero las caras de mis amigos decían lo bueno que era…

Bajo ningún concepto te quedes en Valpo una vez que cierran los bares. En la noche el ambiente de la ciudad cambia completamente. Intenta no parecer un turista y nunca te metas con las mujeres, dan mucho más miedo ellas que los hombres. La gente bebe y pierde el control, pero siempre que no te metas por calles solitarias y tengas cuidado no debería haber problema.

Mi finde en Reñaca termino el domingo cuando por primera vez tome un bus yo sola. Decidí volverme a Santiago en autobús yo sola, al llegar a la ciudad fui capaz de encontrar el metro y después tomar un taxi e indicarle el camino a casa. Poco a poco voy haciéndome con la ciudad!!