Me di cuenta de que esta
historia no tiene principio, pero bueno, dicen que las buenas novelas se
caracterizan por los saltos en el tiempo sin perder la línea argumental (se
nota que en el libro que estoy leyendo el protagonista es un editor?). Bueno,
con tanta explicación me estoy desviando del tema de nuevo. El caso es que
desde hace tiempo quería escribir sobre la aventura que fue organizar este
cambio de residencia. Y evidentemente, todo empezó en España, y su maravillosa
burocracia.
Voy a ser buena y os voy a
ahorrar los 11 meses de planes, búsqueda de información, dudas y conversaciones
surrealistas con P. Vamos directamente a cuando empecé a legalizar los títulos.
Para el que no lo sepa, si tienes intención de obtener un visado de trabajo
fuera de la unión europea, evidentemente lo primero que necesitas es un
trabajo, pero ese paso me lo salte y como mujer precavida que soy decidí
comprobar que requisitos me ponía el gobierno de chile para la obtención de cualquier
visado que no fuese turista.
Si quieres entrar como
turista no te piden nada, bueno, miento, se supone que tienes que llevar
billete de vuelta (listo) una carta del banco o un extracto bancario donde
aparezca que no eres pobre de pedir (listo) pero no especifican la cantidad de
dinero exacta, así que depende del humor del de la aduana y la reserva del
hotel o una carta de invitación (esa parte me la salte libremente).
Consecuencia, llegue a la aduana y la mujer solo me deseo una feliz estancia,
ni una mísera pregunta…
El caso es que si quieres
sacarte un visado de trabajo la cosa se complica algo más. No es un requisito
obligatorio, pero si la empresa te lo pide tienes que presentar tu título
universitario, de master, del bachiller, etc… ellos sabrán lo que te quieren
pedir o si te lo quieren pedir. Por otro lado el gobierno de chile quiere saber
fehacientemente que no eres un delincuente fugado así que necesitas el
certificado de antecedentes penales y certificado médico. Evidentemente tienes
que tener pasaporte, llevar 4 fotos (en el mundo de la era digital que te sigan
pidiendo fotos me mata) y otras cosas de las que ya se tiene que encargar tu
futura empresa. La parte más sencilla, el certificado médico, prepárate para
pagar e ir a la clínica que el gobierno chileno te diga. Así que estando
tranquilamente en España lo único que tiene que preocuparte son los títulos y
el certificado de penales, porque todo tiene que ir legalizado. Eso que suena
tan abstracto en realidad es una auténtica tortura, estoy convencida de que es
un truco del gobierno para evitar la sangría de jóvenes que huyen del país… sin
embargo no contaban con que las ganas de no volver a verlos son superiores a
cualquier traba burocrática.
Con toda esa información en
la cabeza empecé por tratar de legalizar tanto el título universitario como el
master. Al ser titulaciones privadas el papeleo es increíblemente largo y caro.
Inocente de mi pensé que el título de bachiller como es algo legal, creado por
el gobierno iba a ser el paso más sencillo… ja! Menuda broma… en fin, que se me
ocurrió mirar en internet, un día así por encima y tras dos horas conseguí
encontrar información sobre cómo hacer todo el proceso. Con las prisas no lo imprimí
y cuando quise volver a consultarlo la página había cambiado y esa información
no se encontraba por ningún lado!!!! Así que llame por teléfono y cuál fue mi
sorpresa cuando un funcionario de lo más borde me dice que los títulos privados
no se legalizan. Yo que había leído lo contrario ya no solo en la página del
ministerio de educación sino en varias páginas de emigrantes me indigne, pero
no merecía la pena decirle nada a semejante inútil. Así que recurrí a la
segunda vía de contacto. Escribir un mail. Muy claramente expuse las dos cosas
que quería hacer (léase legalizar título propio y título no universitario). Por
suerte me respondió un hombre, Carlos (al que siempre le estaré agradecida) que
muy amablemente me respondió y todas mis dudas y me explico claramente todos
los procesos e incluso me remitió los enlaces para acceder directamente a la
información que yo ya había visto anteriormente en la página web y que
misteriosamente ahora es prácticamente imposible de encontrar.
Así que con mi información en
la mano me fui al notario, a pagar 3’40€ por un sello en cada uno de mis
títulos privados. Recogí una copia de cada título con un sellito del notario, que
solo me servía para ir al presidente del colegio de notarios, o en este caso a
su representante. Por suerte el notario me dio una lista de sitios a los que ir
así que me fui a Ourense. Allí tuve que dejar los títulos y volver a recogerlos
dos días después, eso sí, después de pagar 15 euros por cada uno. Lo único que
hicieron fue ponerle otro sello y decirme, sabes que ahora tienes que ir a justicia
a Madrid, verdad?? Pues claro que lo sabía!! La semana siguiente con mis
títulos me fui a Madrid. Por cierto, antes había pedido cita previa en el
ministerio de asuntos exteriores, sin eso olvidados de que os atiendan. Pase
por el ministerio de justicia, todo muy rápido y con un funcionario súper
agradable que me deseo mucha suerte en chile. Con otro sello más y una hoja
grapada porque ya no cabían más sellos en el folio me dirigí al ministerio de
educación, que se supone que tenía que legalizar mi título de bachiller. Allí
fui hasta el despacho donde me dijeron que me atendían. El sitio parece a punto
que caerse a pedazos, cuatro funcionarias estresadas se apiñan en un despacho
donde tienen que atender a gente que el 90% de las veces no sabe qué hacer. Una
de las chicas salió a hablar conmigo al pasillo puesto que un hombre bastante
enfadado estaba descargando su frustración con una de ellas. Y su frustración
no era otra que la misma que iba a tener yo en seguida. La mujer me pidió ver
mi título y me dice, aquí no podemos hacer nada puesto que el título es de
Galicia, eso te lo solucionan allá. Me dieron ganas de matar a alguien, pero
evidentemente la culpa no era de esa chica, así que decidí seguir con el
siguiente paso e ir al Ministerio de Asuntos exteriores. Como había pedido cita
para la tarde entre sin problema y en cinco minutos otro funcionario de lo más
simpático que estaba cantando barbaridades con sus compañeros me puso otro
sello y me dijo, ahora al consulado de chile!!! Como ya habrás adivinado
consulado de chile, otros dos días de espera, 10€ por título y otros dos
sellitos más. Ya no había donde poner un solo sello… a todo esto, una semana
que tuve que pasar en Madrid. Pero bueno, siempre tengo cosas que hacer y gente
que visitar que me hacen bastante amena la semana.
Evidentemente tenía un
problema con el título de bachiller, y todavía me quedaba solucionar el
certificado de penales. Volví a Galicia e, inocente de mí pensé que internet
podía encontrar información sobre como legalizar mi título en la Xunta. Después
de 15 días, QUINCE, llamando a todas partes y que solo obtuviese respuestas
como, no sé, eso no se hace, eso no te hace falta… cuando estaba a punto de
tirar la toalla, mi madre (que más lista no puede ser) sugirió acercarnos a la
oficina de la Xunta que hay en Lalín. Milagros de la vida la mujer que allí
trabaja había trabajado un montón de años en educación y todavía sabía el
teléfono de uno de sus compañeros. Entre todos consiguieron localizar a la
única, LA UNICA!!!! Persona que sabe legalizar el título. Con los datos de
ella, es decir, nombre, apellidos, departamento, subdepartamento, sección y número
de teléfono me fui a Santiago, de Compostela evidentemente. Y lo de ese sitio sí
que ya es de vergüenza. El hombre de la garita a la pregunta de donde esta
educación me respondió, pregunta dónde están las columnas. Allí pregunte y un
chico todo apurado me dijo, espera que encontremos a un bedel. Con el bedel
salimos los tres a la terraza superior y me indicaron como llegar al edificio,
luego lo de encontrar el departamento ya era cosa mía. Allí entre en la primera
oficina que vi, puesto que no hay ni un solo punto de información, y la chica
me dijo, creo que en la tercera planta esta, sino es en la siguiente. Allí me dirigí,
y vuelta a entrar a preguntar en la primera oficina que vi. La mujer que no tenía
idea de que le hablaba pregunto a una compañera que muy segura me dijo, vete al
fondo y allí en las mesas de la izquierda esta. Sorpresa la mía cuando llego al
fondo y a la izquierda solo había un montón de archivadores. Justo de una
puerta salía un señora a la que volví a preguntar y muy animada me dijo que me
acompañaba, a la derecha!! Cuando por fin pensé que había logrado mi objetivo
resulta que la mujer no estaba!!! Y nadie sabía hacer el trámite. A una de sus
compañeras ante mi cara de voy a matar a alguien me dijo no te preocupes, yo sé
hacerlo, pero espera afuera. Estoy segura de que llamo a la compañera para
preguntarle cómo se hace para estampar un sello en la parte de atrás de mi título!!!
Después me puse con el
certificado de penales. Tuve que pagar las tasas, creo que 5’85 o algo así y
después con el papel del banco me fui a Coruña. Después de una hora esperando y
jugando toda la sala al trivial del teléfono de un niño que había allí conseguí
el papel que dice que soy una buena ciudadana. Y tocaba volver a Madrid!!! Volver
otra vez al ministerio de Justicia, al ministerio de asuntos exteriores… que se
me ocurrió pedir cita a la mañana y eso era un caos!! La gente no le importaba
que fuesen llamando por nombre, cada dos minutos se formaba una fila enorme de
gente que no entendía que por mucho que estuvieses allí no te iban a atender
antes. Después de eso tome un taxi hasta el consulado. Sorprendentemente el
hombre del consulado me pregunto si era chilena!!! Creo que después de tanto trámite
ya no sabía ni que hablaba… en fin, después de decirle que no me indico muy amablemente
que en Santiago aun tenía que hacer un último trámite, sin el cual todo lo
anterior no servía para nada. Y después de desearme mucha suerte en chile me di
cuenta de que había terminado todos los trámites en España y ya me podía ir!!!
Por supuesto eso no fue así.
Al volver a Lalín me enteré de que me habían clonado la tarjeta de crédito!!! Así
que sin tarjeta no podía irme. Espere dos semanas, luego tres… y mi tarjeta
nunca llego… así que decidí venirme de todos modos, evidentemente sigo sin
tarjeta, pero así tampoco gasto el dinero que no tengo!!!
Definitivamente con la
burocracia hay que tener harta paciencia como dicen acá… por suerte el trámite
en Santiago, que era otro sello más fue muy rápido, no había nadie esperando y
el hombre me selló los papeles al momento, no todo iban a ser problemas!!! Eso si,
mejor no echo la cuenta del dinero que me costó hacer todo esto…
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