Ya por fin toca actualizar
con un poco de vida real. Y creo que es justo para todos empezar con una confesión:
La verdad es que no me gusta trabajar, pero no nos engañemos, a quien le
gusta?? Puede que te guste tu trabajo, pero en cuanto se convierte en una obligación
pierde toda la gracia y levantarse todas las mañanas a la misma hora por
sistema acaba con el encanto de cualquier cosa. Después de esta actualización vamos
a lo que importa, como encontrar casa en Santiago de Chile.
Mi primera intención era
encontrar un trabajo y en función a donde estuviese el trabajo encontrar un
departamento. El transporte público acá es bastante caro, en hora punta cuesta
unos 670 pesos (como un euro y algo) y va absolutamente lleno. Además, aquí no
existen los bonos mensuales, así que pagas todas y cada una de las veces que lo
utilizas el mismo precio. Hay zonas horarias reducidas, pero a la hora que la
gente normal entra y sale del trabajo es más caro (de una lógica que no veas el
asunto….)
El caso es que una planea
las cosas y al final… pues nada sale como lo piensas. Al final decidí que iba a
hacerlo al revés, estábamos en pleno verano y encontrar trabajo no era una
tarea nada fácil… imaginaos Madrid en agosto de los años 80… ni un alma en la
ciudad. Lo que tiene de bueno es que los niveles de polución del aire están en mínimos,
pero como contrapartida es más difícil encontrar trabajo. Así que decidí tomármelo
con calma, disfrutar del verano, ponerme morena y dejar que las cosas
simplemente sucediesen cuando tenían que suceder. A mediados de febrero volvimos
a Santiago porque B tenía un festival de música electrónica y yo ya me sentía culpable
por no estar buscando trabajo y casa como una loca. Así que de vuelta a
Santiago me encontré con que tenía tres departamentos por visitar y una cena en
casa de P y J el viernes, para comer por fin una tortilla de patata!!!
Y como decía antes todo sucede
cuando tiene que suceder, así que el viernes llegue temprano por primera vez en
mi vida a un evento y mientras P preparaba la tortilla me contó que su
compañera de casa se mudaba justo al mes siguiente. Y así fue como encontré casa.
De la forma más sencilla y absurda posible,.. Evidentemente estoy encantada,
que mejor que compartir casa con gente conocida. Además, el departamento tiene
todo lo que buscaba, está bien ubicado, tiene conserje 24 horas (o eso se
supone) y no tiene tonterías como piscina o gym que hacen que el precio de los
gastos comunes se dispare. Y otro pequeño detalle, en el barrio hay un cruce de
pitbull de color gris con las patas delanteras blancas, del que estoy
absolutamente enamorada, y al que veo todas las mañanas cuando voy a trabajar. Así
que de repente tengo una casa que me encanta, en muy buena zona, con unos
compañeros geniales y un perro adorable se come mis patatas del McDonals cuando
llegamos a casa demasiado borrachos como para darnos cuenta de que esa comida
es pura basura… se puede pedir algo más??
Evidentemente ese mismo fin
de semana tenia concertadas otras tres visitas para ver departamentos pero
curiosamente en dos casos los dueños tuvieron alguna clase de inconveniente por
el que tuvimos que cancelar la cita y en el tercero, pese a que la zona era
buena, el departamento era un desastre y estaba completamente sucio, imposible
vivir ahí.
De repente en marzo tenia
casa, pero seguía sin tener trabajo. Así que me plantee que ya que ahora tocaba
pagar el arriendo todos los meses ya iba siendo horas de ponerse en serio con
lo de buscar trabajo. Y para eso este país es absolutamente desesperante. No existe
una página como infojobs donde puedes encontrar una gran cantidad de ofertas de
trabajo. Aquí hay como mil páginas y dependiendo del sector es más fácil encontrar
ofertas relacionadas con diferentes trabajos. Pero el mayor problema que me encontré
fue que para poder acceder a las páginas buenas me hacía falta un RUT (el equivalente
del DNI español) y se supone que sin trabajo no hay visa y sin visa no hay RUT.
Sin embargo cuando se lo comenté a P me dijo que ella al llegar solicito un RUT
provisorio como turista. Aparentemente ahora ya no lo conceden tan fácilmente,
empieza a haber demasiados españoles por este país y se han puesto un poco
quisquillosos. Pese a todo decidí intentarlo y después de esperar en una fila
al sol durante media hora llegue a junto un funcionario que me amenazo con
deportarme del país si se me ocurría intentar trabajar con ese RUT. Yo lo mire
toda seria y le dije “estoy de vacaciones, tengo cara de querer trabajar? lo
que quiero es poder comprarme cosas que sin el RUT en este país es imposible”
Creo que fui lo suficientemente convincente porque se limitó a darme el
formulario de solicitud y tras decirme que ya podía invertir en el país salí de
allí con un papelito con mi nuevo número de RUT y me fui directa a casa a
registrarme en las páginas buenas de búsqueda de trabajo.
Después de una semana
enviando curriculums como si no hubiese mañana empezaba a estar desesperada. Evidentemente
es una fase que pasamos todos estando aquí y obviamente es algo absolutamente ridículo,
desesperarse por buscar trabajo durante una semana y no encontrarlo… es más que
ridículo. El caso es que un jueves me desperté a las siete de la mañana, que es
a la hora a la que entran a trabajar los de la obra de al lado, y pensé que ya
estaba bien, que quería un trabajo ya. Y justamente mi teléfono de España sonó.
Mi tía me había conseguido un pituto (enchufe) desde España. Me paso los datos
de una empresa española que estaba buscando una persona para el departamento de
contabilidad y necesitaban que hablase inglés y tuviese licencia de conducir. Al
principio mire el mensaje sin entender nada, no os olvidéis de que eran las
siete de la mañana y normalmente me acuesto a las dos. Pero la coincidencia de
pensamiento cabreado y señal del universo… jejejeje pues digamos que me
descoloco un poco, pero evidentemente no tarde ni dos minutos en ponerme en
pie, y enviar un mail a la empresa con mi curriculum.
Durante varios días no supe
nada de ellos. Y el lunes, cuando ya estaba en plan, “si no me responden voy
hasta la oficina”, recibí una llamada para concertar una entrevista, en un
Starbucks para el día siguiente. En la entrevista el chico me explico que se había
sorprendido muchísimo por mi email. Se supone que el proceso de selección lo habían
cerrado el lunes y mi CV se lo envié el jueves siguiente. Aparentemente tuvo
problemas para entrevistar a una de las postulantes, que después de poner mil
problemas para concertar una entrevista, resulto no dar el perfil. Tras una
hora charlando sobre los requerimientos del puesto, las futuras tareas y demás yo
ya tenía claro que me interesaba el puesto. Mi único problema era la falta de
visa, pero la empresa está acostumbrada a traer trabajadores de España, por lo
que eso no era un problema para ellos. J me dijo que en realidad ya tenía a una
chica seleccionada, pero que de repente dudaba entre nosotras dos y que
necesitaba pensarlo y consultarlo con España. Yo me fui a casa con muy buena sensación,
es una maravilla que en tu primera entrevista ya te digan que les gustas.
Evidentemente no iba a
quedarme en casa esperando así que seguir enviando CV’s y al día siguiente me
llamaron para otra entrevista de recepcionista. El puesto no me mataba, pero el
sueldo era bueno. Ahí sí que me enfrente a una entrevista a la chilena, con su psicóloga
tomando notas y los test estos raros. Tuve que responder a un montón de
preguntas absurdas, dibujar una chica sonriendo debajo de un paraguas y elegir
una serie de seguros según los datos que me daban… me dio tiempo hasta a
repasar los datos incluso teniendo dislexia…. Salí contenta de la entrevista,
pero sabía que el hecho de no tener referencias en el país ni visa era un
problema. Pero bueno, toda práctica es buena. Y mientras estaba en la
entrevista mi teléfono no paro de sonar. Y por fin me llamaron para una
entrevista de una empresa de calzado, por fin algo relacionado con el diseño. Lo
malo… que el puesto de trabajo está a hora y media de Santiago. Parte de la
entrevista consistió en conseguir llegar a las
nueve y media de la mañana. El viernes me levante a las seis de la
mañana, me duche y tome un metro atestado durante media hora. Después encontré la
terminal de buses y me pase una hora mirando el paisaje hasta Peñaflor y como
me parecía poco aun camine otros diez minutos hasta la fábrica. Después de una
entrevista realmente interesante me pidieron que diseñase dos zapatos y que
fuese paciente puesto que el proceso iba a ser largo. Así que toda contenta volví
a caminar diez minutos, volví a subirme a una micro por una hora y volví a
tomar el metro durante otros treinta minutos para llegar a casa y meterme en
cama.
El caso es que el lunes
siguiente ya estaba aburrida de esperar y les envié un mail a la empresa
española preguntándoles si estaban interesados en mi o no. Me llamaron al
momento para confirmarme que esa semana empezaba a trabajar. Así que ahora
tengo trabajo a 20 minutos andando de mi casa, lo peor es que en este país se
trabajan 45 horas semanales, lo que significa que empiezo a trabajar a las 8 y
salgo a las 6, pero fui yo la que escogí mi horario, lo que está realmente
bien. Ahora en cuanto me organice me comprare un bici y descubriré si estar sin
montar en bici desde los 12 años ha afectado a mis capacidades… se supone que
tengo ciclovia hasta el trabajo, así que aunque no estoy demasiado acostumbrada
no va a ser tan peligroso.
En definitiva, en esta vida
todo sucede por algo y siempre atraemos hacia nosotros aquello que nos sucede…
y si pides un trabajo y una casa eso es lo que vas a tener. Yo soy poco
exigente. No pretendo hacerme rica, simplemente poder vivir y ser feliz. No estresarme
demasiado y pásamelo bien. Evidentemente mi salario no es una maravilla y no
puedo permitirme maquillaje caro, pero para eso ya tengo a mi adorable abuela
que cuando se enteró de que aquí no hay buen maquillaje decidió enviarme dinero
para que no pase necesidad. Se puede vivir sin comer pero no se puede vivir sin
maquillarse!!! jejejejejeje
