miércoles, 6 de marzo de 2013

Memorial de Isla Negra


Para variar en lugar de ser una chica aplicada y ponerme a buscar trabajo como loca en cuanto volvió B de su súper viaje (envidia asquerosa que me da) hicimos las maletas y nos fuimos a Reñaca.

De verdad prometo que yo vine a este país a trabajar. Sin embargo es difícil centrarse cuando todo es nuevo… y cuando es verano!!! Sinceramente, entre ponerse a buscar trabajo e ir a la playa, quien en su sano juicio escogería trabajar??? Así que sin cargo de conciencia alguno y con mil tareas pendientes me fui a la costa.

No os penséis que fue solo playa y fiesta, de eso hubo pero la mayor parte del tiempo yo estaba demasiado cansada así que tampoco nos excedimos demasiado. Lo siento, a mí la playa me cansa… pero bueno, como no salíamos mucho teníamos tiempo y ganas de dedicarnos a cosas más culturales. Y que puede haber más chileno que visitar la casa de Pablo Neruda. Por si alguno tiene pensado recordarme que ya fui a la casa de Pablo aviso de que en Chile tenía tres casas, y dos de ellas las visitamos en nuestra segunda visita a la costa.

Pablo Neruda a parte de un gran poeta era un gran coleccionista. Sus casas están llenas de objetos curiosos que hacen que visitarlas sea una aventura y una delicia. Entre el millón de objetos raros seguro que encuentras algo que te encanta.

La primera casa que fuimos a visitar fue La Sebastiana, en Valparaíso. Pero primero tuvimos que llegar allá. Yo reconozco que es raro que me asuste por la forma de manejar de los micreros (traducción: por como conducen los psicópatas que llevan los buses), sin embargo, en este viaje, cuando la micro tomaba las curvas adelantando todo lo que se le ponía delante tengo que reconocer que me asustaba un poco. 
Para que os hagais una idea esta es una micro nueva (normalmente su estado es mucho peor)


Después de subir medio cerro corriendo tomamos un colectivo (taxi que tiene una ruta prefijada pero solo arranca cuando está lleno) que nos dejó en la puerta de la casa. Lo más impresionante nada más llegar son las vistas. Evidentemente dentro de la casa no puedes hacer fotos, pero te dejan hacer fotos desde las ventanas. La casa es estrecha y alta. Llena de objetos curiosos, desde un pájaro disecado a una chimenea redonda diseñada por el propio poeta que haría feliz a cualquier amante del arte pop. Para mí lo mejor fue el pasillo de la segunda planta. Al torcer en la estrecha escalera te encuentras en una sala pintada a rayas rosas y blancas que cambian de tonalidad a medida que te acercas al salón. El marco de la puerta deja ver el océano pacifico en todo su esplendor al fondo… a mí me dejo sin respiración.

Vista desde la entrada a La Sebastiana

Después de visitar la casa bajamos parándonos en todas las esquinas, disfrutando del arte callejero. Sin contar acabamos en uno de nuestros lugares favoritos, un hostal cuyo acceso está lleno de pequeñas pinturas de paisajes de Valparaíso. Puedes encontrar imágenes hasta en la piedra más pequeña. Después toco volver a subirse a una micro infernal, pero yo ya iba media dormida. B se sorprendía de que pudiese dormir en semejantes circunstancias… que le vamos a hacer, yo soy del norte, no me asustan unos conductores imprudentes ni un poco de brisa marina en las noches…

Unos días después hicimos la siguiente visita a una casa de Neruda, fuimos a su favorita, la casa de Isla Negra. Como todas las casas de Neruda su interior imita un barco, larga y estrecha. Llena de objetos curiosos, sus pequeños juguetes que nos acercan a este singular personaje. La ubicación es espectacular, parece que el mar se va a meter dentro de la casa a recuperar los mascarones de proa que decoran en salón. Esas figuras femeninas poseen una belleza atemporal y mágica que se confirma con las lágrimas que todos los inviernos vierte una de ellas, de origen francés, tal  vez por nostalgia del Sena. La visita suele concluir en la tumba del poeta y después para casa. 
La casa de Isla Negra 


Tumba de Pablo Neruda y Matilde


Sin embargo, al estacionar el auto (que dominio del chileno el mío) le preguntamos a un lolo (adolescente) que nos indicó que en Isla Negra había un lugar más bonito para visitar. Una autentica casa barco. La construyo un personaje cuanto menos curioso, con forma de barco pirata, con sus velas y todo, aprovechando materiales reciclados (le da un gran uso a las botellas de vidrio que hacen que la casa sea preciosa). Por desgracia estas cosas siempre hay quien no las entiende y denunciaron al dueño. Sin embargo, la marina reconoció el gran trabajo del hombre y le concedió patente de barco, así que la casita se quedó dónde estaba y el hombre te hace visitas guiadas… siempre y cuando no hagas como nosotras y llegues después de las ocho de la tarde.

La nave imaginaria

Por si nos parecían poco dos visitas los últimos días decidimos volvernos locas y recorrer Viña del Mar andando. Empezamos por el museo de los cañones (unos cañones muy bien colocaditos todos en fila con su cartel explicativo que solo hizo que nos preguntáramos cuantos metros son una milla) y continuamos caminando por la costa hasta la zona de castillos. Evidentemente para cualquier europeo eso es más una casa grande que un castillo, pero mejor dejarlos con la ilusión… después fuimos tan valientes de pasar por delante del hotel donde se alojaban los Jonas Brothers y no morir en el intento para terminar en casa de M charlando hasta las tantas. Las tantas de chile si después tienes que tomar el transporte público, es decir, las 9.30 de la noche… jejejejej

Castillo Wulff


Para despedirnos de las vacaciones y del verano nos fuimos a comer a Concón y yo aún no se cómo no me atragante puesto que me pase toda la comida mirando a los pelicanos que se deslizaban sobre el agua esperando a que los pescadores del puerto les echasen los restos de pescado. Al no estar acostumbrados a los europeos nos hace una gracia terrible ese pájaro tan grande y de costumbres tan extrañas… por supuesto los chilenos nos miran raro cuando nos comportamos como niños pequeños y les sacamos mil fotos mientras decimos que moooooonos son!!!!



En fin, después de eso ya era hora de volverse a Santiago y empezar con la vida real… que os contare en el siguiente post!!!!

No hay comentarios: